Guía · Menstruaciones dolorosas
Una de cada dos mujeres sufre dolor durante la menstruación. ¿Por qué aparece este dolor?, ¿cómo reconocerlo? y ¿qué soluciones existen, incluso sin medicamentos?.
Es frecuente sentir dolor durante la menstruación, pero eso no significa que sea algo inevitable que simplemente haya que aguantar. El dolor menstrual tiene un nombre médico: la dismenorrea, y obedece a mecanismos bien definidos.
Esta guía ofrece una visión general: de dónde proviene el dolor, cuándo debe ser motivo de preocupación y qué métodos existen para aliviarlo en el día a día.
¿De dónde viene el dolor?
Durante la menstruación, el útero se contrae para expulsar su mucosa. Estas contracciones son provocadas por unas sustancias llamadas prostaglandinas, producidas por la pared uterina.
Cuanto más alto es el nivel de prostaglandinas, más fuertes son las contracciones. Estas pueden comprimir brevemente los pequeños vasos sanguíneos que irrigan el útero, reduciendo momentáneamente el aporte de oxígeno al músculo uterino. Es este mecanismo el que provoca el dolor, siguiendo un principio bastante similar al de un calambre.
Esto también explica por qué el dolor suele alcanzar su punto álgido el primer o el segundo día, cuando los niveles de prostaglandinas están en su punto más alto, y luego va remitiendo.
Dismenorrea primaria o secundaria
Se trata de una distinción importante, ya que cambia por completo la forma de actuar.
La dismenorrea primaria
Es la forma más frecuente. El dolor está relacionado con las propias contracciones uterinas, sin que haya ninguna enfermedad subyacente. Suele aparecer en la adolescencia, en los meses o años posteriores a la primera menstruación, y sigue un patrón regular de un ciclo a otro.
La dismenorrea secundaria
En este caso, el dolor es un síntoma de otra afección, como la endometriosis, la adenomiosis o los fibromas. A menudo aparece en una etapa más avanzada de la vida o cambia de carácter tras años de menstruaciones indoloras.
Cuándo acudir al médico. Un dolor que te impide ir al trabajo o a clase, que se agrava con cada ciclo, que aparece tras años de menstruaciones poco dolorosas, que va acompañado de dolor durante las relaciones sexuales, de sangrados muy abundantes o de trastornos digestivos importantes, debe llevarte a consultar a un médico o a una comadrona. Hoy en día, la endometriosis sigue diagnosticándose con un retraso medio de varios años, y este retraso se debe a menudo a que se ha restado importancia al dolor.
Los enfoques no farmacológicos
Hay varias medidas sencillas que se suelen recomendar y que se pueden combinar.
- La calefacción local : bolsa de agua caliente o parche térmico en la parte inferior del abdomen. Es el tratamiento no farmacológico mejor documentado.
- La actividad física suave : caminar, nadar, estiramientos. Aunque parezca contradictorio cuando se tiene dolor, a menudo resulta beneficioso.
- El sueño : el cansancio reduce el umbral de tolerancia al dolor.
- La respiración y la relajación : no actúan sobre la causa, pero ayudan a sobrellevar mejor la situación.
- Limitar los estimulantes los días en cuestión, sobre todo el café en el caso de las personas sensibles.
Cuando estas medidas no son suficientes, los tratamientos farmacológicos, en particular los antiinflamatorios no esteroideos, siguen siendo la opción de referencia. Su uso debe realizarse bajo la supervisión de un profesional sanitario, especialmente en caso de antecedentes digestivos.
El enfoque STIMCARE PERIODS
PERIODOS DE ESTIMULACIÓN es un producto sanitario de clase I destinado a alivio del dolor asociado a la dismenorrea primaria en mujeres a partir de los 12 años.
Se presenta en forma de parches adhesivos finos, que se pegan directamente sobre la piel. El parche no libera ninguna sustancia: no contiene medicamentos, principios activos ni hormonas. Su adhesivo es acrílico y sin látex.
Cómo funciona
El parche incorpora una capa rica en óxidos minerales, químicamente estables e inertes. Esta capa refleja hacia el cuerpo los rayos infrarrojos que este emite de forma natural, en un rango determinado de longitudes de onda. Por lo tanto, el dispositivo es totalmente pasivo: no genera energía, sino que refleja la del cuerpo.
Cómo utilizarlo
Tres parches, colocados juntos
El protocolo se basa en tres parches que se aplican simultáneamente sobre la piel limpia y seca.
Boca abajo
Un parche en la línea media, por encima de la línea del vello púbico.
En los quistes ováricos
Dos parches a ambos lados del ombligo, aproximadamente a dos dedos hacia fuera y hacia abajo.
En la zona lumbar
Un parche situado encima del sacro, en el espacio entre las vértebras L5 y S1.
Durante todo el periodo menstrual
Los parches se llevan puestos de forma continua durante el periodo en el que se presenta el dolor, normalmente entre 3 y 5 días. Una caja de 6 parches da para aproximadamente dos ciclos.
Lo que muestran los datos
Preferimos presentar nuestros datos tal y como son, con sus puntos fuertes y sus limitaciones.
Lo que estos datos no dicen. La cifra de 87 % procede de un estudio observacional y declarativo: refleja la percepción comunicada por los profesionales, sin grupo de control ni enmascaramiento, por lo que no tiene el valor de un ensayo controlado. En cuanto al estudio clínico, no alcanzó el umbral de significación estadística en su criterio principal. No pretendemos afirmar lo contrario, y todos estos elementos figuran en nuestra evaluación clínica, que se ha puesto a disposición de las autoridades.
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se puede utilizar?
Este dispositivo está destinado a mujeres a partir de 12 años. Entre los 12 y los 17 años, se recomienda la supervisión de los padres.
¿Se puede combinar con un tratamiento?
El parche no libera ninguna sustancia y no contiene ningún principio activo. Si estás siguiendo un tratamiento o tienes alguna duda, consulta a tu médico, a tu comadrona o a tu farmacéutico.
¿Contiene látex?
No. El adhesivo de PERIODS es acrílico y no contiene látex.
¿Son reutilizables los parches?
No, son de un solo uso.
¿Sustituye esto a un dictamen médico?
No. En caso de dolores intensos, incapacitantes o que cambien de carácter, sigue siendo imprescindible acudir al médico para descartar una dismenorrea secundaria.
Es habitual tener dolor durante la menstruación, pero que sea frecuente no significa que sea normal. Entender el origen de este dolor, saber cuándo debe ser motivo de preocupación y conocer las opciones disponibles ya es una forma de recuperar el control sobre los ciclos menstruales.
Fuentes
- Seguro de enfermedad (ameli.fr). Dolores menstruales o dismenorrea: ¿cuáles son las causas? Consultar
- Seguro de enfermedad (ameli.fr). Dolores durante la menstruación: ¿qué hacer y cuándo acudir al médico? Consultar
- Alta Autoridad Sanitaria. Tratamiento de la endometriosis. Consultar
- Inserm. Endometriosis: recomendaciones para su tratamiento. Consultar